“Un nuevo informe de McKinsey Global Institute (MGI) se centra en la dramática desaceleración en el crecimiento de la fuerza laboral en las economías avanzadas y en muchos países en vías de desarrollo”, recoge William A. Galston(“Cómo revertir el panorama económico que se avecina” –The Wall Street Journal-). Sin un aumento sostenido de la productividad, nos enfrentamos a un futuro de crecimiento lento. EEUU no es una excepción (WSJ). “Tras la recesión la mejora en el empleo del sector manufacturero es una de las más débiles en la historia”, subraya The Economist (“La industria estadounidense no es lo que parece”).

Desde unas pocas industrias avanzadas -producción aeroespacial y maquinaria industrial- EEUU exporta más de lo que importa, pero muchas industrias históricamente fuertes ahora presentan grandes déficits comerciales: sector farmacéutico y de semiconductores. “Si EEUU cede el liderazgo en las industrias avanzadas, la mejor innovación, trabajo e inversión se desplazarán a otros sitios”, previene Mark Muro de Brookings. “Necesitamos nuevos enfoques y políticas para enfrentar los desafíos de “la segunda era de las máquinas”, y sólo podremos formularlos si entendemos bien lo que está pasando”, destaca Andrew McAfee (“Parece que nadie sabe lo que ocurre en la economía” –Financial Times-).

William Baumol cree que todo el crecimiento del empleo se da en sectores de baja productividad. Robert Gordon considera que los avances recientes de la tecnología son económicamente poco impresionantes. “En EEUU la población licenciada en Ciencias, Matemáticas e Ingeniería se encuentra en el puesto 13 respecto al resto de países de la OCDE. Sin grandes mejoras, el sector industrial caerá pronto otra vez”, concluye The Economist.